top of page
a open hand with medicine.jpg

Interacciones con Cannabis

La presente lista compila los medicamentos de uso humano que presentan interacciones clínicamente relevantes con los fitocannabinoides cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabinol (THC), considerando tanto mecanismos farmacocinéticos como farmacodinámicos. Su objetivo es servir como herramienta de referencia para la evaluación del riesgo terapéutico en pacientes que consumen cannabis medicinal o recreativo de forma concomitante con otros fármacos.

El CBD actúa principalmente como inhibidor de múltiples enzimas del sistema citocromo P450, en especial CYP3A4, CYP2C19, CYP2C9 y CYP2D6, así como de enzimas de fase II involucradas en la glucuronidación (UGT1A9 y UGT2B7). Esta inhibición puede conducir a un aumento de las concentraciones plasmáticas de medicamentos metabolizados por estas vías, incrementando el riesgo de efectos adversos, toxicidad o sobredosificación, particularmente en fármacos de estrecho margen terapéutico como anticoagulantes, antiepilépticos y psicofármacos.

El THC, por su parte, presenta un perfil de interacción distinto. Aunque también es metabolizado por CYP3A4 y CYP2C9, su relevancia clínica se asocia principalmente a interacciones farmacodinámicas, especialmente la potenciación de efectos sobre el sistema nervioso central, como sedación, deterioro cognitivo, alteraciones psicomotoras, ansiedad o exacerbación de síntomas psicóticos. Estas interacciones son especialmente relevantes en combinación con benzodiacepinas, opioides, antipsicóticos y antihistamínicos sedantes.

La lista prioriza medicamentos comercializados y utilizados habitualmente en Ecuador, incluyendo fármacos de prescripción y de venta libre, con énfasis en aquellos de uso frecuente en los sistemas nervioso, cardiovascular, respiratorio y digestivo. La inclusión de cada principio activo se basa en su vía metabólica conocida, evidencia clínica disponible y potencial impacto terapéutico.

Este compendio no debe interpretarse como una contraindicación absoluta al uso concomitante de cannabis, sino como una herramienta de apoyo para la toma de decisiones clínicas, que permita identificar situaciones que requieren ajuste de dosis, monitoreo clínico o bioquímico, o, en determinados casos, la evitación de la combinación. El uso responsable del cannabis como agente terapéutico exige reconocer su naturaleza farmacológica activa, equiparable a la de cualquier otro medicamento con capacidad de modificar el metabolismo y la respuesta a fármacos concomitantes.

bottom of page